PROTEGE LA FERTILIDAD DE TU GRANJA: BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS CONTRA EL IMPACTO DE LA ZEARALENONA EN CERDAS REPRODUCTORAS

El ganado porcino es uno de los más susceptibles a los efectos tóxicos de las micotoxinas. Estos contaminantes presentes en las materias primas y los piensos, generan toxicidad a nivel sistémico, comprometiendo la salud general y el rendimiento productivo. En el entorno de la porcicultura una de las micotoxinas más destacadas es la zearalenona (ZEA), ampliamente reconocida por tener repercusiones significativas en la productividad de las cerdas reproductoras.

La ZEA es una micotoxina no esteroidea con efectos estrogénicos de especial preocupación para este tipo de ganado. Se conoce que los animales monogástricos metabolizan esta micotoxina fundamentalmente en el hígado y la mucosa intestinal. En concreto, el ganado porcino produce una mayor proporción de la forma modificada α-zearalenol (α-ZEL), a través del metabolismo hepático (Malekinejad et al., 2005). Es por ello que los porcinos presentan una elevada sensibilidad a esta micotoxina, ya que esta forma modificada tiene una alta afinidad por los receptores estrogénicos, incluso más potente que la propia ZEA (Tiemann y Dänicke, 2007; Teixeira et al., 2011).

La reducción del grupo 6-ceto y de los grupos vinilo en su molécula son los responsables de la mayor afinidad de unión del α-ZEL al receptor de estrógeno, al igual que justifican que el epímero β-ZEL sea mucho menos activo (Kuiper-Goodman et al., 1987). Este metabolito puede unirse a los receptores de estrógeno en las células de los tejidos diana, desregular la expresión y síntesis de genes y proteínas relacionados y ejercer toxicidad reproductiva (Wu et al., 2021).

Las hembras son especialmente sensibles a los efectos tóxicos de la ZEA, estas sufren fundamentalmente alteraciones a nivel reproductivo (Liu et al., 2020). Se conoce que esta toxina genera una disminución en el número de cuerpos lúteos, una reducción del peso de los ovarios, un menor número de embriones vivos, un aumento en el número de lechones nacidos muertos y la ocurrencia de abortos (Tiemann y Dänicke, 2007; Ogunade et al., 2018; Nikolov et al., 2023).

Además, se producen alteraciones en las glándulas mamarias, prolapsos y problemas durante el desarrollo fetal, que pueden afectar a la viabilidad de los lechones recién nacidos. Se observan inflamación y edemas en la vulva de algunos lechones nacidos, así como casos de Splay leg (patas abiertas), síndrome que les imposibilita mantener una posición normal en sus extremidades posteriores (Ogunade et al., 2018; Nikolov et al., 2023).

En especial, las cerdas primerizas antes del primer estro resultan altamente susceptibles a estos efectos de la zearalenona, pudiendo desarrollar síntomas como edema y eritema vulvar, alteraciones de la ovulación, concepción, implantación, desarrollo fetal y viabilidad del recién nacido (Tiemann y Dänicke, 2007). Es por ello que las cerdas prepúberes reciben especial atención, y son muchos los estudios centrados en la toxicidad de la ZEA en esta categoría productiva en concreto.

En este contexto se planteó la validación en cerdas prepúberes de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS, una solución anti-micotoxinas multi-acción que mitiga la toxicidad de estos contaminantes a través de tres modos de acción: adsorción, bioprotección y efecto postbiótico. Gracias a su formulación, compuesta por arcillas estrictamente seleccionadas, extractos fitogénicos de alta pureza y derivados de levadura; esta solución ya había demostrado previamente su eficacia frente a la ZEA y sus formas modificadas  en condiciones in vitro.

El presente estudio validó la eficacia de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en cerdas prepúberes expuestas a niveles altos de zearalenona durante 21 días. Trabajando en colaboración con el Instituto Samitec (Brasil), se demostraron tanto los efectos tóxicos de esta micotoxina en los animales, como la eficacia de la solución anti-micotoxinas en la mitigación de los mismos.

Diseño experimental

Se incluyeron 64 cerdas nulíparas prepúberes con un peso corporal promedio de 8,58 kg, que recibieron alimento y agua ad libitum durante el periodo experimental de 21 días. La dieta control utilizada en el estudio fue analizada para garantizar la ausencia de micotoxinas, e incluir la ZEA de forma artificial y controlada. Los animales se distribuyeron en tres grupos experimentales:

Grupo experimental Nivel de ZEA BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS
Control negativo – –
Control positivo 1200 ppb –
Tratamiento 1200 ppb 5 kg/ton

Tabla 1: Grupos experimentales.  

El nivel de ZEA utilizado fue de 1200 ppb, considerado un nivel de riesgo alto para los individuos. En concordancia con ello, la dosis de inclusión de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS fue de 5 kg/ton, de nuevo una dosis alta acorde al desafío planteado en este estudio en específico.

Los controles realizados para la validación del producto incluyeron parámetros productivos y mediciones morfométricas y de la anatomía reproductiva de las hembras. Estos permitieron evaluar los efectos de la micotoxina y el producto en el rendimiento, el desarrollo sexual, la madurez puberal y la salud reproductora de las cerdas.

BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS: Eficacia demostrada

En relación con los controles de rendimiento, los resultados registrados estuvieron en concordancia con lo publicado por Wu et al. (2020), en cuanto a la toxicidad de la ZEA. Como se ha descrito con anterioridad, esta micotoxina se relaciona fundamentalmente con efectos perjudiciales a nivel reproductivo, y no tanto con una interferencia en los parámetros de crecimiento.

En este contexto, el presente estudio muestra cómo la exposición a la dieta contaminada redujo la ganancia de peso y el consumo de alimento en los animales, sin embargo, no se trató de una alteración estadísticamente significativa (Figura 1). En cualquier caso, cabe destacar que esta disminución del rendimiento a causa de la exposición a ZEA, se vio mitigada por la administración de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.

Figura 1: Parámetros productivos en cerdas prepúberes del grupo control negativo, control positivo y tratamiento. 

El volumen vulvar fue monitorizado a lo largo de todo el periodo experimental, incluyendo controles en los días 11, 16 y 21, que mostraron un aumento progresivo del tamaño de la vulva durante la prueba (Figura 2). La actividad estrogénica de la ZEA interrumpe los niveles hormonales normales e interfiere con la expresión de genes diana. Esta interacción desencadena una vasodilatación local severa e incrementa la permeabilidad vascular en la microcirculación de la vulva. Como consecuencia, se genera una extravasación masiva de plasma hacia el estroma tisular que provoca edema, congestión capilar e hiperplasia del epitelio superficial, culminando en la tumefacción, enrojecimiento y aumento visible del volumen vulvar (Lv et al., 2025; Yang et al., 2018; Fink-Gremmels y Malekinejad, 2007).

Figura 2: Control del volumen vulvar a lo largo del periodo experimental en cerdas prepúberes del grupo control negativo, control positivo y tratamiento. 

Este efecto de la ZEA dificulta la detección real del estro y la inseminación eficaz. Puede disparar los días no productivos de las cerdas, frenar la entrada en producción de las cerdas de reposición o provocar un desecho prematuro por supuesta infertilidad.

Por su parte, BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS contrarrestó esta toxicidad mediante sus múltiples mecanismos de acción. Sus propiedades adsorbentes, unidas a su efecto postbiótico y bioprotector, mitigan la inflamación y edematización de la vulva, manteniendo su volumen fisiológico y evitando que la exposición a ZEA repercuta negativamente en el desempeño reproductivo de las cerdas.

Complementariamente se realizaron diferentes mediciones post-mortem, que incluyeron el tracto reproductivo, el miometrio, el endometrio y la pared del cuerno uterino. En cuanto a la longitud y el peso relativo del tracto reproductor, se registró un aumento de ambos de 4,69 cm y un 0,04%, respectivamente (Figura 3). Dicho aumento es consecuencia de la remodelación estructural y la hipertrofia del tejido uterino provocada por la ZEA. A nivel celular, esta micotoxina favorece la supervivencia anómala de algunas células, lo cual origina hipertrofia e hiperplasia en las paredes del útero. La acumulación de biomasa celular, sumada a la retención de líquidos por congestión y respuesta inflamatoria, incrementa la masa total y longitud del tracto reproductivo (Yang et al., 2018; Lv et al., 2025). 

Figura 3: Longitud y peso relativo del tracto reproductivo en cerdas prepúberes del grupo control negativo, control positivo y tratamiento. 

BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS demostró su eficacia en el control de los efectos de la ZEA en el tracto reproductivo, contrarrestando el aumento de su longitud y peso. Gracias a la suplementación estos parámetros se mantuvieron en rangos fisiológicos, no interfiriendo con el rendimiento productivo de los animales.

Finalmente, la exposición a ZEA causó hipertrofia uterina, aumentando el grosor del endometrio en 177 µm, el del miometrio en 45 µm y el de la pared del cuerno uterino en 225 µm (Figura 4). Directamente relacionado con los mecanismos descritos anteriormente, el engrosamiento específico de estas capas uterinas se debe a la combinación de infiltración inflamatoria y proliferación tisular generada por la ZEA. En la capa mucosa interna (endometrio), la ZEA altera la microcirculación al aumentar el número de eritrocitos en los capilares endometriales y desencadenar una respuesta inflamatoria local con engrosamiento epitelial y edema extravascular. Paralelamente, en las capas musculares y estructurales externas (miometrio y pared del cuerno uterino), estimula la hipertrofia y proliferación del músculo liso y del tejido conjuntivo (Lv et al., 2025; Yang et al., 2018; Fink-Gremmels y Malekinejad, 2007). 

Figura 4: Grosor del endometrio, miometrio y la pared del cuerno uterino en cerdas del grupo control negativo, control positivo y tratamiento. 

BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS redujo los efectos de la ZEA en el grosor del endometrio, miometrio y la pared del cuerno uterino, reduciéndolos en 65 µm, 38 µm y 103 µm, respectivamente. Este efecto es fundamental para el rendimiento reproductivo de las cerdas, ya que la inflamación y alteración vascular del endometrio compromete la implantación embrionaria, incrementando la tasa de reabsorciones, abortos, partos prematuros y el nacimiento de lechones débiles o nacidos muertos, reduciendo drásticamente el número de lechones destetados por cerda.

Conclusión 

La zearalenona representa una amenaza directa para la rentabilidad de las explotaciones porcinas debido a su marcada acción hiperestrogénica, la cual altera la arquitectura tisular del aparato reproductor y compromete la salud de las cerdas.

Como ha demostrado este estudio in vivo, la exposición a niveles críticos de ZEA (1200 ppb) desencadena alteraciones morfométricas que comprometen la implantación embrionaria, pueden disparar los días no productivos y mermar el número de lechones destetados. La adición de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS ha probado ser una estrategia altamente eficaz para neutralizar estos efectos tóxicos. 

Gracias a su triple mecanismo de acción (adsorción, bioprotección y efecto post-biótico), el producto previene la inflamación tisular y mantiene los parámetros reproductivos e histológicos dentro de los rangos fisiológicos normales, protegiendo así el potencial productivo y la inversión económica de la granja.

Micotoxinas en alimentos para animales
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