Los resultados muestran mejoras en el desempeño productivo, calidad de leche, calostro y manejo del estrés oxidativo.
Introducción
Las micotoxinas son metabolitos secundarios producidos por hongos que representan una amenaza global significativa para la alimentación animal. Su presencia en el alimento, incluso a bajas concentraciones, puede alterar las producciones en rumiantes, causando pérdidas económicas por el deterioro de su salud general, su función inmunológica y su productividad.
Esta amenaza aumenta debido a la gran diversidad de compuestos que pueden presentarte simultáneamente en el alimento, como aflatoxinas, ocratoxinas, fumonisinas, zearalenona, toxina T-2 y deoxinivalenol, entre otras. La presencia de estas micotoxinas, individualmente o en combinación, puede inducir efectos adversos específicos. Especialmente en ovejas, la micotoxicosis se ha asociado con una disminución de la ingesta de alimento, disfunción gastrointestinal, estrés oxidativo, diversos trastornos reproductivos y complicaciones en la salud de las crías (Jard et al., 2011).
La aflatoxina B1 (AFB1) es una de las micotoxinas más tóxicas, siendo considerada un agente carcinógeno de clase I por la OMS (Organización Mundial de la Salud), debido a sus efectos hepatotóxicos, teratogénicos y mutagénicos. En este contexto, aunque los ovinos poseen una tolerancia significativa a la AFB1, el consumo prolongado o excesivo de dietas contaminadas puede provocar intoxicación. En el organismo, la AFB1 tiene como órgano diana el hígado, el cual es crucial para la desintoxicación. Las micotoxinas inducen daño oxidativo, apoptosis e inflamación, lo que se traduce en lesiones hepáticas graves, incluyendo congestión, agrandamiento y necrosis, causando un daño hepatocelular crónico y agudo. Estos efectos biológicos tienen una repercusión directa en el rendimiento zootécnico: se observa una reducción en la ingesta y la tasa de crecimiento, un impacto negativo en la producción y calidad de la leche, y problemas de fertilidad, resultando en una menor tasa de partos (Sui et al., 2022). Adicionalmente, la exposición a micotoxinas durante la gestación y lactancia incrementa la incidencia de mastitis (generalmente bacteriana), generando una doble consecuencia negativa: menor producción de leche y afectación a la cría (Gancedo et al., 2000).
La fumonisina B1 (FB1) es una micotoxina prevalente en piensos a base de maíz que, a pesar de la relativa resistencia de los rumiantes, impacta significativamente en la salud de los ovinos. Su mecanismo de acción principal conduce a un desbalance severo que se manifiesta en disfunciones hepáticas y renales. A nivel bioquímico, esto se evidencia por la elevación de indicadores de daño celular como la AST y la fosfatasa alcalina. Además, el compromiso hepático se refleja en una alteración del perfil lipídico, con un aumento reportado en los niveles séricos de colesterol y triglicéridos. El daño renal (nefrosis) se confirma por el aumento de BUN y creatinina (Gallo, 2015).
La detoxificación ruminal ofrece un cierto grado de protección frente a la toxicidad, sin embargo, la exposición crónica y prolongada a piensos contaminados con FB1 resulta en graves consecuencias productivas. Esto se traduce en un menor crecimiento y desarrollo en corderos. En casos severos, la acumulación y el estrés metabólico causado por la toxina pueden incluso resultar en la muerte (Sáez et al., 2002). Por ello, el principal desafío en la gestión de esta micotoxicosis es el efecto subclínico que perjudica la rentabilidad de la producción.
Para combatir estos efectos negativos, la estrategia principal consiste en la adición de soluciones anti-micotoxinas eficientes. Estas soluciones integran diversos ingredientes funcionales como arcillas, derivados de levadura y compuestos fitogénicos, abordando el problema de manera integral. Buscan mejorar la absorción de nutrientes, reforzar el sistema inmune, optimizar la salud intestinal y mitigar el estrés oxidativo. De hecho, estudios documentan que su uso se asocia con mejoras significativas en ganado lechero, incluyendo el incremento de producción de leche, el aumento de la capacidad antioxidante de los animales, la reducción de la oxidación proteica en leche, la disminución del conteo de células somáticas y efectos positivos en la incidencia de mastitis (Jouany et al., 2007; Kabak et al., 2006; Sayyari et al., 2018).
En este contexto, BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS ofrece una solución completa, basando su acción en tres modos principales: adsorción, bioprotección y efecto post-biótico. Este compuesto ha demostrado una elevada eficacia frente a múltiples micotoxinas, aportando consistentemente propiedades hepatoprotectoras y antioxidantes durante la lactancia. Con el objetivo de validar su eficacia frente a los efectos subclínicos de las micotoxinas en un entorno productivo real en producción ovina, se llevó a cabo un estudio de campo en Grecia, en colaboración con la Universidad de Thessaly, bajo condiciones de cría comercial.
Diseño experimental
El objetivo del presente estudio in vivo fue demostrar la eficacia de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en la mitigación de los efectos negativos derivados de la exposición a niveles críticos de aflatoxinas y fumonisinas en ovejas lecheras, durante las fases de parto y lactancia.
Figura 1. Diseño experimental.
El diseño experimental consistió en dos grupos experimentales: un grupo expuesto a la dieta una dieta contaminada que presentaba niveles de críticos de aflatoxinas y niveles altos de fumonisinas, y un segundo grupo expuesto a esta dieta contaminada además de a una dosis de 1,5 kg/ton de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
Durante el estudio se controlaron semanalmente parámetros de salud, incluyendo temperatura, diarreas, cojeras, incidencia de mastitis y características de la ubre. Al momento del parto, se tomó una muestra de calostro para medir su contenido de inmunoglobulinas G (IgG) y evaluar con ello su calidad. Finalmente, a los 60 días de lactancia, se tomaron muestras de sangre para analizar marcadores de estrés oxidativo (TBARS, CARBs y TAC), y biomarcadores de función hepática (ALT, AST y ALP). De manera simultánea, se analizó la leche a los 60 días para medir también TBARS y CARBs, además de parámetros de calidad clave como el porcentaje de grasa, proteína, lactosa y sólidos totales.
Resultados
La inclusión del producto anti-micotoxinas BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS, resultó en una reducción de la incidencia de fiebre en las ovejas después del parto. Este descenso de la temperatura en el grupo tratado con BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS (como se observa en la figura 2) fue monitoreado mediante una escala de puntuación de la temperatura: 0 para temperatura normal (hasta 40ºC), 1 para fiebre leve (40 – 41ºC) y 2 para fiebre alta (41,5 – 42º C).
Figura 2. Temperatura corporal en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
La inclusión de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en la dieta resultó en una reducción del 34,2% en la incidencia de mastitis, optimizando la salud de la ubre después del parto (Figura 3). De nuevo, la incidencia de mastitis fue medida utilizando una escala de puntuación, donde 0 indicaba la ausencia de la enfermedad, y 1 su presencia.
Figura 3. Incidencia de mastitis en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
Respecto a las características de la ubre, los animales que recibieron la dieta suplementada con BIŌNTE® QUIMITOX® PLUS demostraron una mejora significativa (Figura 4). Se observó una reducción de la puntuación en la formación/regresión de la ubre en un 90,1%, una disminución del enrojecimiento del 67,7%, y la consistencia se mejoró en un 68%, lo que resulta en ubres más laxas (o elásticas). Estos resultados indican una ubre más sana y funcional, con menor susceptibilidad a la inflamación y la mastitis, lo que optimiza el bienestar animal. Además, se registró una reducción del dolor (sensibilidad) del 41,5%. La medición de estos parámetros fue mediante una escala de 0 a 1, donde 0 indicaba la ausencia del signo y 1 su presencia.
Figura 4. Características de la ubre de ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
En cuanto a la evaluación del efecto de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en la calidad de calostro, se observó un incremento de un 14,1% en los niveles de IgG (Figura 5). Las IgG son los anticuerpos clave responsables de la inmunidad pasiva. Un mayor nivel de IgG en el calostro asegura una transferencia inmunológica más efectiva de la madre a la cría, protegiendo al cordero de infecciones y enfermedades en sus primeros días de vida, lo cual impacta positivamente en la viabilidad y supervivencia neonatal.
Figura 5. Parámetro de calidad del calostro en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
También se controlaron diversos parámetros relacionados con la calidad de la leche. Se observó una mejora de los mismos con un aumento del 10,4% en el contenido de grasa, del 3% en sólidos totales, del 1,5% en proteína y del 0,2% en lactosa (Figura 6). Esta mejora eleva la calidad y el valor nutricional de la leche, lo cual es crucial tanto para la rentabilidad de la producción láctea como para garantizar una nutrición optima de los corderos.
Figura 6. Parámetros de calidad de la leche en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
Adicionalmente, se evaluó el efecto positivo de BIŌNTE® QUIMITOX® PLUS mediante el control de biomarcadores de estrés oxidativo en leche. Se observó una marcada mitigación del estrés oxidativo, con una disminución del 72,1% en los niveles de TBARS y una reducción del 66,6% en los niveles de CARBs (Figura 7).
Figura 7. Biomarcadores de estrés oxidativo en leche en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
La misma evaluación para los biomarcadores de estrés oxidativo se realizó en plasma sanguíneo, demostrando el efecto protector del producto, con una disminución del 55,5% en los niveles de TBARS y una reducción del 38,7% en los niveles de CARBs. Adicionalmente, al evaluar los niveles de TAC se registró un aumento del 9,6%, lo que indica un fortalecimiento de las defensas antioxidantes naturales en las ovejas lecheras (Figura 8).
Figura 8. Biomarcadores de estrés oxidativo en sangre en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
Por último, al evaluar el efecto de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en los biomarcadores de la función hepática en plasma, se obtuvieron resultados que indican sus efectos hepatoprotectores, claves durante el periodo de lactancia. Se registro una disminución del 73% en los niveles de ALT, del 32,4% en AST y del 33,1% en ALP (Figura 9).
Figura 9. Biomarcadores de la función hepática en ovejas alimentadas con y sin BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS.
Estos resultados, publicados en versión integral en Toxins (https://doi.org/10.3390/toxins17080425), destacan el potencial de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS en mitigar los efectos causados por micotoxinas en ovejas lecheras durante los periodos de parto y lactancia, ofreciendo un enfoque prometedor para mejorar la salud general, la calidad de la leche y el calostro y reducir el estrés oxidativo y el daño orgánico relacionado con estas toxinas.
Conclusión
BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS mejora la calidad de la leche y el contenido de IgG en el calostro, lo que apoya la inmunidad neonatal y la supervivencia temprana de los corderos. Además, fortalece las defensas antioxidantes, mitiga el daño mejora la eficiencia y la integridad hepática para un manejo óptimo del estrés oxidativo, garantizando así el bienestar tanto de la madre como de su recién nacido.