Introducción
Acompañado de las aves de corral y el ganado vacuno, el ganado porcino es uno de los más susceptibles a la toxicidad de las aflatoxinas. Dentro de los diferentes tipos de micotoxinas, este grupo se posiciona como uno de los más tóxicos, siendo reconocido por su alta prevalencia a nivel mundial y sus efectos carcinogénicos. Actualmente, se conocen más de 20 tipos diferentes de aflatoxinas, entre las que cabe destacar la existencia de la aflatoxina B1 (AFB1), reconocida por generar efectos nocivos tanto en humanos como en animales (Popescu et al., 2022).
Las aflatoxinas pueden generar problemas importantes en los cerdos, ya sea de carácter agudo o por una exposición crónica. Estos compuestos ejercen fundamentalmente toxicidad a nivel hepático, con alteraciones importantes en su fisiología y funcionalidad (Pang et al., 2020). Una exposición prolongada conduce a estados de inmunosupresión, que han sido relacionados con aumentos de la mortalidad, peores rendimientos y una menor capacidad reproductiva (Popescu et al., 2022). Además, su toxicidad ha sido directamente asociada con una mayor susceptibilidad a patógenos de carácter respiratorio y, con ello, una mayor incidencia del Síndrome Respiratorio Porcino (Pang et al., 2020). La AFB1 también se relaciona con efectos tóxicos en el tracto gastrointestinal, el sistema nervioso, las células inmunes y los órganos reproductivos (Li et al., 2022).
Por otro lado, se ha reportado que la toxicidad generada por las aflatoxinas está principalmente asociada a sus metabolitos. En concreto, la especie porcina presenta una menor capacidad de detoxificación que otras especies, ya que su capacidad de excreción de dichos metabolitos es reducida, lo cual aumenta su riesgo de intoxicación and aflatoxicosis (Popescu et al., 2022). Esta detoxificación engloba una serie de procesos metabólicos, que se estudian a través de la ciencia de la toxicocinética. La toxicocinética de las micotoxinas abarca desde la absorción de estos contaminantes, hasta su distribución en el organismo, su metabolización y, finalmente, su excreción. Dichos procesos se denominan procesos ADME, y su estudio es fundamental para conocer la toxicidad de las micotoxinas y atender a como esta varía en las diferentes especies animales (Schrenk et al., 2020).
Otro aspecto fundamental, relacionado con la toxicocinética de la AFB1 en el ganado porcino, es que algunos metabolitos de dicha micotoxina han sido detectados en lechones, estableciéndose la posibilidad de transferencia a través de la placenta durante la gestación (Schrenk et al., 2020). De igual forma, su transmisión a la leche ha hecho que el proceso de lactación pueda ser una fuente de exposición para los recién nacidos. Por otro lado, esta micotoxina ha sido detectada en otros productos de consumo humano, como carne y huevos. Es por ello que la exposición a piensos contaminados por aflatoxinas no sólo supone un riesgo para los animales, sino que lo es también para el consumidor final, constituyendo un problema de seguridad alimentaria (Li et al., 2022).
BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS®: Estudio toxicocinético de AFB1 en cerdos
En este contexto, se conoce que reducir la biodisponibilidad oral, definida como la fracción de un compuesto que puede llegar a la sangre de forma activa, constituye una estrategia segura y eficiente para controlar la toxicidad de las micotoxinas. A través del control de las micotoxinas en el momento de absorción, se reduce la distribución sistémica de estas y sus metabolitos, disminuyendo la toxicidad que pueden generar en los diferentes órganos y sus efectos negativos en la salud y el rendimiento animal.
En este caso, a través de la realización de un ensayo toxicocinético in vivo, realizado en colaboración con la Universidad de Ghent, se evaluaron los efectos de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS sobre la biodisponibilidad oral de la AFB1 en cerdos, registrando el perfil de concentración plasmática de AFB1 en función del tiempo.
BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS® es una solución anti-micotoxinas que combina ingredientes minerales para la adsorción selectiva y eficaz de estas toxinas, además de contener una combinación específica de extractos naturales y levaduras seleccionadas, que ofrecen efectos bioprotectores y postbióticos. De esta forma, constituye una opción de amplio espectro con varios modos de acción, eficiente en el control de los efectos negativos de estos contaminantes en las diferentes especies terrestres.
La metodología utilizada en este ensayo consistió en 8 lechones hembra, Landrace Belga x Piétrain de 7 semanas de edad. Estos fueron divididos en dos grupos experimentales, y tras un periodo de adaptación de una semana, se estableció un diseño cruzado (Figura 1).
Figura 1. Diseño experimental.
El grupo 1 recibió durante el primer periodo un bolo intragástrico de AFB1 (100 ppb), a continuación, experimentó un periodo de lavado de 48 horas, y finalmente, durante el periodo 2, recibió otro bolo de AFB1 (100 ppb) acompañado del producto BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS®, a una dosis de 1,5 g/kg de peso vivo. Por otro lado, el grupo 2 recibió durante el primer periodo un bolo de AFB1 (100 ppb) junto con el producto BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS® a la misma dosis, seguidamente tuvo lugar la fase de lavado, y en el periodo 2 recibió de nuevo un bolo de AFB1 (100 ppb).
El control a lo largo del ensayo consistió en la toma de muestras de sangre tanto antes de la administración de los tratamientos, como a intervalos de tiempo controlados tras la administración.
Los análisis toxicocinéticos incluyeron el estudio de varios parámetros, como el área bajo la curva de concentración plasmática en función del tiempo desde el tiempo 0 hasta las 12 horas (AUC0→12), y la concentración plasmática máxima (Cmáx).
El efecto de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS sobre la absorción oral de AFB1 se evaluó comparando los parámetros toxicocinéticos basados en las concentraciones plasmáticas de AFB1 en muestras tratadas exclusivamente con AFB1, frente a las que presentaban aquellos animales expuestos a AFB1 junto con el producto anti-micotoxinas.
Resultados del ensayo: Eficacia de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS
La exposición sistémica de AFB1 fue significativamente menor en aquellos lechones que recibieron AFB1 junto con BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS, en color amarillo, en comparación con los que sólo recibieron AFB1, en color rojo (Figura 2). En concreto, la AUC0→12 y la Cmáx mostraron una reducción del 95% y del 96%, respectivamente, gracias a la administración de la solución anti-micotoxinas (Tabla 1).
Figura 2. Perfil de concentración plasmática de AFB1 en función del tiempo, tras la administración de un bolo oral de AFB1 (100 ppb), solo o en combinación con BIŌNTE® QUIMITOX® PLUS®.
Tabla 1. Principales parámetros toxicocinéticos de AFB1 tras la administración oral de AFB1, sola o en combinación con BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS (BQP).
Además de demostrar su eficacia a través de la reducción de la presencia de AFB1 en sangre, los resultados señalaron la rápida acción de BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS, posicionándolo como una estrategia fundamental en el control de las micotoxinas. Estos compuestos tóxicos alcanzan la sangre rápidamente una vez que los animales han estado expuestos, y es por ello que la eficacia y la velocidad de acción deben ir de la mano a la hora de establecer estrategias efectivas.
Conclusión
En conclusión, BIŌNTE® QUIMITŌX® PLUS demostró ser altamente eficaz, a través de este estudio in vivo de toxicocinética, en reducir rápida y eficazmente la exposición total sistémica en cerdos expuestos a una de las micotoxinas tóxicas más conocidas, la aflatoxina B1.