TRANSICIÓN HACIA EL USO DE INGREDIENTES VEGETALES EN ACUICULTURA: SOSTENIBILIDAD NUTRICIONAL Y RIESGO DE MICOTOXINAS

Introducción

       Tradicionalmente, las harinas y los aceites de pescado se han empleado como los principales ingredientes en la alimentación de las especies acuícolas. Esto se debe a su elevado valor nutricional, ya que presentan un alto contenido proteico con un perfil equilibrado de aminoácidos esenciales, además de una buena digestibilidad y elevada palatabilidad. Por estas razones, se consolidaron como ingredientes clave, especialmente para especies carnívoras, en las primeras etapas del desarrollo de la acuicultura intensiva (FAO, 2002).

       Sin embargo, el rápido crecimiento de la acuicultura a nivel mundial ha provocado un aumento progresivo de la demanda de harinas y aceites de pescado, mientras que su producción se ha mantenido prácticamente estable. Este desequilibrio ha generado una dependencia creciente de los recursos marinos que desencadena, junto con la competencia con otros sectores por las materias primas (como la industria alimentaria), en un incremento en el precio y riesgos económicos para los productores. Se suman a esta problemática diversos agravantes como factores ambientales, ecológicos, éticos y de seguridad alimentaria.

       Ante este escenario, el sector de la acuicultura se enfrenta a la necesidad de investigar y aplicar fuentes de alimento alternativas para garantizar su correcto desarrollo.

Fuentes de alimentación alternativas en acuicultura

       Entre las principales alternativas estudiadas, las materias primas vegetales destacan por su mayor disponibilidad y estabilidad de suministro, además de presentar una mayor rentabilidad en comparación con los ingredientes tradicionales (harinas y aceites de pescado). Desde un punto de vista ambiental, el uso de estas materias en la formulación de piensos acuícolas también permite reducir el impacto de la sobrepesca y favorecer sistemas de producción más sostenibles (Zlaugotne et al., 2022).

       Sin embargo, deben tenerse en cuenta una serie de limitaciones técnicas que restringen una sustitución completa de las harinas de pescado por ingredientes vegetales: perfiles de aminoácidos esenciales desequilibrados, presencia de factores antinutricionales (fitoestrógenos, inhibidores de proteasa, antivitaminas, lecitinas y contaminantes como las micotoxinas) en algunos ingredientes, valores de digestibilidad y biodisponibilidad reducidos, así como impactos fisiológicos, … (Hussain et al., 2024).

       A pesar de estas limitaciones, muchas fuentes vegetales presentan un contenido proteico adecuado y pueden incorporarse eficazmente a los piensos cuando se aplican tratamientos tecnológicos como procesos de fermentación, tratamientos térmicos o enzimáticos, que reducen los factores antinutricionales (Hussain et al., 2024).

Entre los ingredientes vegetales empleados más destacados se encuentran (FAO, 2011):

  • Fuentes proteicas, entre las que destaca la harina de soja como la fuente de proteínas vegetal más utilizada en acuicultura. Otras opciones relevantes son las harinas de colza y girasol.
  • Ingredientes vegetales que aportan energía en forma de carbohidratos, como el trigo, el maíz, el arroz y sus subproductos.
  • Aceites de soja, colza, girasol y palma como alternativa energética a los aceites de pescado.

       Además de los ingredientes vegetales, en la formulación de piensos para especies acuícolas se consideran otras alternativas, como los subproductos de origen animal, que presentan una buena concentración proteica y permiten revalorizar residuos de otras industrias, además de opciones como las algas o las harinas de insecto. Si bien la conclusión más aceptada es que se debe optar por una combinación de las diferentes alternativas a las harinas y aceites de pescado, en lugar de un único reemplazo, no puede negarse la creciente inclusión de ingredientes vegetales en la formulación de piensos de acuicultura (Serra et al., 2024).

Micotoxinas: presencia en ingredientes vegetales y consecuencias en acuicultura

       Las micotoxinas son metabolitos secundarios de carácter tóxico producidas por hongos. Se han convertido en un problema global que afecta a numerosos productos agrícolas, ya sea por su presencia directa en productos vegetales o por la ingestión de estos por parte de animales de ganadería.

       El incremento del uso de ingredientes vegetales en acuicultura conlleva un mayor riesgo de exposición de las especies acuícolas a estas toxinas. No obstante, la entrada de micotoxinas en los sistemas acuáticos no se limita a la ingestión de alimento contaminado, ya que también pueden encontrarse como residuos tanto en el agua como en el sedimento.

A modo de ejemplo:

  • Maíz: En el maíz y sus derivados, alimentos comúnmente asociados a la contaminación por micotoxinas, se han registrado compuestos pertenecientes a un amplio espectro, entre los que se incluyen aflatoxinas, deoxynivalenol, ocratoxina A, zearalenona, toxinas T-2, fumonisinas, beauvericina, moniliformina y aurofusarina (Munkvold et al., 2019).
  • Arroz: De manera similar, en el arroz se ha documentado la presencia de diversas micotoxinas, tales como aflatoxinas, deoxynivalenol, ocratoxina A, zearalenona, fumonisinas, citrinina y esterigmatocistina (Tanaka et al., 2009).
  • Soja: En la soja y sus subproductos, que constituyen la principal fuente proteica empleada en acuicultura como sustituto de ingredientes tradicionales, se ha descrito la presencia de múltiples micotoxinas, entre ellas aflatoxinas, deoxynivalenol, ocratoxina A, zearalenona y toxina T-2, entre otras (Chilaka et al., 2019; Oviedo et al., 2012).
  • Subproductos agroindustriales: Asimismo, se ha confirmado la presencia de micotoxinas (aflatoxinas, deoxynivalenol, ocratoxina A, zearalenona, toxinas T-2, fumonisinas, entre otras) en subproductos como la pulpa de remolacha azucarera, el orujo de uva y las cáscaras de cacao (Lopes et al., 2023).
  • Harinas de insecto: Se ha descrito la presencia de micotoxinas en harinas de insectos, atribuida a la contaminación de los sustratos de cría utilizados en su producción (Ramos et al., 2024).
  • Subproductos ganaderos: Se ha reconocido la prevalencia de diversas micotoxinas en distintas especies ganaderas tras su consumo, lo que permite su transferencia a subproductos ganaderos y, posteriormente, su posible entrada en la cadena alimentaria de especies acuícolas alimentadas con dichos ingredientes (Andrade et al., 2025).

       La presencia de micotoxinas en especies acuáticas puede tener efectos perjudiciales tanto sobre la salud de los animales, afectando a su productividad, como sobre los consumidores. Entre los principales signos clínicos se incluyen el estrés oxidativo, alteraciones histopatológicas en branquias e hígado, cambios de comportamiento, reducción del crecimiento e incluso la muerte. Estos efectos varían en función de la especie y del estadio productivo.

       Debido a su impacto negativo sobre la salud y la eficiencia productiva, resulta necesario adoptar estrategias frente a las micotoxinas en el contexto de la creciente inclusión de materias primas vegetales en la formulación de piensos para acuicultura.

Conclusión

La creciente sustitución de harinas y aceites de pescado por ingredientes vegetales en la alimentación acuícola responde a la necesidad de garantizar la sostenibilidad económica y ambiental del sector. Aunque estas materias primas ofrecen ventajas claras en disponibilidad y coste, su inclusión conlleva retos técnicos, entre los que destacan las limitaciones nutricionales y el riesgo asociado a la presencia de micotoxinas. En este contexto, la aplicación de estrategias de control específicas resulta clave para maximizar el valor nutricional de los piensos y preservar la salud y productividad de las especies acuícolas. La correcta gestión de los riesgos derivados de la presencia de micotoxinas permitirá consolidar el uso seguro y eficiente de ingredientes vegetales en la acuicultura moderna.

Micotoxinas en alimentos para animales
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.